Amigo


Quisiera que tu adios no me doliera,
que tu voz sea la primera
que escuche mi corazón cuando amanezca, yo...
quisiera, ser la luz de tu ventana
ser las plumas de tu almohada,
y la noche que te canta
y te arrulla cuando no puedes dormir, amor,
quisiera olvidar que soy tu amiga,
convertirme en tu alegría, en tu cobija,
en tu mujer.
Dolor, quisiera olvidar que me lastimas
sumergirme en tus caricias,
y desearte que sueñes conmigo y no
con ella, a quien quieres a quien besas,
a quien en tu alma llevas, por quien dices
que todo darías...
mas ella, nunca escucha tus problemas,
nunca oye tus lamentos, que maldita sea!
siempre son por ella..
Prometo, arrancarte de mi vida,
concentrarme en ser yo misma
y dejar a un lado este amor
que me lastima, y no puedo,
y lo inento y lo intento,
pero lo que llevo dentro,
no se morirá jamás!
Quisiera, que tu manos me tocaran,
pero de eso no habrá nada,
asi que solo debo avanzar pero,
quisiera, que este adios no me doliera,
que la luna me durmiera eternamente
para no pensarte mas.

La dieciséis

Conocí a una mujer hermosa en mi ingeniería,
Ella no sabe mucho de idiomas ni filosofía,
Pero calcula muy bien la distancia entre su boca y mi ser
Sabe de formulas y narra historias sobre un tal Kepler.

Tú decidiste ir por la historia del mundo y el francés,
Tú decidiste tomar la avenida dieciséis,
Decidiste no conocerme sin decidirlo,
Simplemente no coincidieron nuestros caminos.

El tiempo me dejo un sabor a monotonía,
Y la distancia entre su boca y mi ser se hizo amplia y vacía,
Equivoque mis sueños en sus ojos, el destino nos falló,
Parecíamos ser el uno al otro pero no resultó.

Tú sigues buscando el amor en los aparadores,
Tú sigues soñando con príncipes y corazones,
Y yo sigo lamentando el no cruzar la dieciséis,
El ignorar esos caminos extraños que no caminé.

No viajé más allá de mis estrellas,
Ni busqué canciones en galaxias nuevas
o tal vez en las fronteras de otra piel.
La ternura de un aroma diferente,
de una voz lejana que no deja verse.
No tomé jamás la calle dieciséis.

Realidad



Y viajé a la luna llena,
esperé tu risa en ella y no llegó,
sola me encontré.
Caminé hacia las nubes,
a un espacio en el que sube mi dolor,
empecé a entender...

que el mundo no es del color violeta que pensé...
Tu mirada no es sincera y tu amor de primavera
no perdura en el invierno de mi piel...
Yo pensaba que tus sueños
eran trozos de mis besos, pero no.
Tarde lo noté.
Durmiendo en un arcoiris,
esperando a que me mires: me cansé,
y pude entender...
que el mundo no es del color violeta que pensé...
La magia es una mentira, un engaño que lastima
y enamora a esta estúpida mujer.

Mí café

El sabor amargo del sueño interrumpido me quema los labios, me recuerda aquellos tiempos donde solía perderme en un mundo incomprensible para otros: el único mundo que comprendo. Me vestía de azul y no te conocía, no eras parte de mis cuentos o diálogos, ni siquiera de mis sueños o pesadillas. Nunca percibí tu ausencia, no te conocí.
Con mi taza vacía vuelo a esto que soy ahora y que nunca hubiera sido de no haber sido lo que fui , de no haberme vestido de azul, de no haberme perdido...
Pequeños pasos y grandes brincos, también admito tropiezos y empujones, pero ante todo buenas y malas desiciones...pequeña reflexión por el sabor amargo del sueño interrumpido, o más bien, por el pasado, que insiste en manifestarse día a día, en cada taza...

Te pienso

Te pienso por las mañanas, al abrir mis ojos,
pienso que sigues durmiendo, que sonries...
Imagino encontrarte en mi camino,
te observo al rato, nos ignoramos.
Me duele verte y no verte,
me agobia la distancia...
Te pienso mientras camino,
mientras leo, mientras escribo...
y esta tarde aún son 20 años..

Resurección

Te extrañé como extrañaran las nubes al cielo que las filtra,
como las olas sin mar, pues sin mar no existen..asi me veo,
sin tus brazos ya no soy, desaparezco.
Así como alma en cuerpo, muere mi cuerpo sin ti,
así sin tí no estoy ni siento, me desvanesco.
A Dios imploro vivir en guerra a tu lado
antes que paz solitaria, antes que nada.
No dibujes linea entre tu piel y la mia,
no me robes el aire que me prestas...
A veces dejas que me muera,
me torturas con la indiferencia,
me ahogas en el agua de tu orgullo,
en el dolor me inundo, me acabas.
Sueles revivirme con un beso lento,
con un suspiro, con tu aliento, vuelve mi alma.
Había rumores "de amor no se vive"
mas yo de tí vivo y pienso...un poco.

La anciana de al lado


Como una estrella que brilla en el cielo pero murió hace siglos,

como deseo cumplido que ya no existe más,

barrera de tiempo, quemas manos inocentes.



Así le viste, bajo el árbol de guayabas, la anciana de al lado...
De resecas marcas y lunares nuevos se llenó su piel,

la que te vestía, la que solías llamar tu mujer..

Su voz solloza confusas palabras

y su mirada apunta constantemente hacia el mismo rincón,

más aquellos ojos se pierden distantes en un viejo mundo,

que nadie conoce pues son solo trozos de su corazón.