Que suceda...



Que suceda hoy, mañana o en diez años, nada cambia.
Que siga esperando en la puerta escuchar sus dos golpes,
secos, fríos, lejanos, que no se olvidan a pesar de tantos años.

No es diferente, sigo de pie, luchando, respirando,
sonrío con o sin motivo, con o sin ti la vida esta pasando.
Que suceda o no suceda, que se dibuje tu figura en la ventana,
y que los perros ladren avisando tu llegada.

Que suceda, encontrar tus letras olvidadas en el jardín,
humedecidas de polvo, de verdades y mentiras,
de esa absurda palabrería que siempre me convencía;
aún así, la tierra gira, la luna brilla y mi voz se olvida.