Era un día como cualquiera,
de esos días en los que suena la alarma y no quieres despertarte,
de esos, en los que la noche te canta y te arrulla, te besa la cara.
Era martes y me perdí, en un sueño silencioso,
en las manos del tiempo y en la irresponsabilidad de mi vida.
Me sumergí en las sábanas azules, en mis cuatro almohadas,
en la firmeza del colchón, y en la cálidez de la habitación.
Me perdí en un martes, y nunca me encontré,
abrí los ojos y se había ido.
No tiene sentido
No tiene sentido, contemplar tus ojos negros
sin contemplar mi camino.
ni perderme entre las hojas, ni sumergirme en el vino.
Por eso prefiero mirarte,
como a un muerto, callado, impaciente y confundido,
desligando mi deseo de tus dedos,
ahogandome en los sueños, sin ser más.
No tiene sentido, pretender ser otra cuando tu no eres el mismo,
ni tiene sentido pensarte o pronunciar tu nombre,
ni escribirte un verso en los papeles de mi alma,
ni gastar la tinta de mis venas en tus ojos negros,
ojos que tampoco tienen sentido si los contemplo a ellos,
sin contemplar mi destino.
sin contemplar mi camino.
ni perderme entre las hojas, ni sumergirme en el vino.
Por eso prefiero mirarte,
como a un muerto, callado, impaciente y confundido,
desligando mi deseo de tus dedos,
ahogandome en los sueños, sin ser más.
No tiene sentido, pretender ser otra cuando tu no eres el mismo,
ni tiene sentido pensarte o pronunciar tu nombre,
ni escribirte un verso en los papeles de mi alma,
ni gastar la tinta de mis venas en tus ojos negros,
ojos que tampoco tienen sentido si los contemplo a ellos,
sin contemplar mi destino.
Confunde más no confundirse...
Lo comprobé hace un par de años, para mi misma, y unicamente para mi persona. Era martes y ya era la cuarta vez que me movían de día el examen, pues ese si era definitivo y yo, por obligación, por ocio, o por cualquier cosa había leído sobre aquello y me sentía lista; pero bárbara sorpresa que a la mera hora se me ocurre una tontería ¿y si así no era?, ¡y la duda!,enemiga traicionera que me entra y no me sale. No podía ser tan sencillo,4 fechas modificadas para darnos "chanza" y que así de simple...¡y que me entra y no sale!. Pues así pasa, me confundió no confundirme, y más y más, si veía al rededor, el sudor de mi compañero, y al otro lado la niña contando, pensando, escribiendo, y mi hoja frente a mí ya lista. No era posible. Y la mala desición que sigue, tomas la goma y quitarlo todo, nerviosa, buscando como hacerle, inventando un método "más lógico" porque así tan fácil no era. Y al final si era, pero todo mi examen salió mal. Si, lo comprobé hace años, para mí, y solo en mí persona, confunde más no confundirse.
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