Me perdí el martes

Era un día como cualquiera,
de esos días en los que suena la alarma y no quieres despertarte,
de esos, en los que la noche te canta y te arrulla, te besa la cara.

Era martes y me perdí, en un sueño silencioso,
en las manos del tiempo y en la irresponsabilidad de mi vida.
Me sumergí en las sábanas azules, en mis cuatro almohadas,
en la firmeza del colchón, y en la cálidez de la habitación.
Me perdí en un martes, y nunca me encontré,
abrí los ojos y se había ido.

3 comentarios:

carlosasecas dijo...

Lo único irresponsable es no intentar aquello que nos carcome el ansia o la duda y dejar que se convierta en amargo arrepentimiento.
Un abrazo que agradece su visita y sus observaciones pictóricas.
nadiesedespide.blogspot.com

carlosasecas dijo...

¿Sigue perdida?
Ojalá reaparezca el regalo de su palabra.
Un abrazote y suerte a raudales.
alguienomas.blogspot.com

Criss dijo...

Buenos gustos? jaja no lo sé, pero creo que la música canta lo que siente tu corazón.

Gracias por la visita.
Tus textos son creativos y además pues le imprimes ese lado tuyo, sensible, y a la vez analitico.
“Me perdí en un martes, y nunca me encontré”, de eso hablo. Frases con deseo de mover conciencias.

Un abrazo.