Confunde más no confundirse...
Lo comprobé hace un par de años, para mi misma, y unicamente para mi persona. Era martes y ya era la cuarta vez que me movían de día el examen, pues ese si era definitivo y yo, por obligación, por ocio, o por cualquier cosa había leído sobre aquello y me sentía lista; pero bárbara sorpresa que a la mera hora se me ocurre una tontería ¿y si así no era?, ¡y la duda!,enemiga traicionera que me entra y no me sale. No podía ser tan sencillo,4 fechas modificadas para darnos "chanza" y que así de simple...¡y que me entra y no sale!. Pues así pasa, me confundió no confundirme, y más y más, si veía al rededor, el sudor de mi compañero, y al otro lado la niña contando, pensando, escribiendo, y mi hoja frente a mí ya lista. No era posible. Y la mala desición que sigue, tomas la goma y quitarlo todo, nerviosa, buscando como hacerle, inventando un método "más lógico" porque así tan fácil no era. Y al final si era, pero todo mi examen salió mal. Si, lo comprobé hace años, para mí, y solo en mí persona, confunde más no confundirse.
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1 comentario:
Increíble reflexión. Increíble blog, e increíbles intereses, Sandy. Pasaré por aquí nuevamente.
Le saluda desde la proa, el capitán Amilcar.
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