Colaboremos


Pensando en tu estúpida rutina, recapacité...
No se le permite a los ángeles sumergirse un momento en el infierno,
¿Por qué he de permitirte ver el cielo?
Las rocas a veces me susurran tus secretos, y no son buenos...

Aun así, me atrae cada día más tu extraña personalidad,
confesemos:
entre los extraños nos veremos,
entre conocidos nos negaremos...

No hay versos, solo palabras confusas para ellos.


No hay comentarios: