Mi tiempo se perdió con la adición de tus horas,
alma rodeada, reprimida,
presa de agobiantes y vanas formalidades,
entre apretones de manos enemigas.
Vestidos elegantes ocultan la pena original de la vergüenza,
pudor acechante desde la fruta amarga,
brindamos juntos,
copas de cristal impecables y finas
hacen finos los vicios miserables,
camuflajean la gracia.
Caro perfume en mis muñecas
esconde mi aroma a ser humano,
logré burlarlos, maquillar mi status,
incorporarme al mundo del engaño
les miraba, me miraban, sonreían,
en la práctica aceptada
mas juzgada en la teoría,
criticas sutiles,
ofenden y humillan con modales,
pues en su afear ignoran
que todos somos mortales.
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