Infancia

Recuerdo cada paso con vergüenza,
me rio de mi,
brincando en la cama y
comiendo tierra,
el vestido inflado.
Me miro en el pasado
y desconozco
a la saca-canas del tío Luis,
a la actriz.
Escondo en mi cabeza
la casita de muñecas,
los dibujos animados,
las canicas, las loncheras.
Envidio la inocencia de hace años,
ignorancia de los males,
y esconder bajo la mesa
las pinturas de mamá
y las zapatillas,
que hoy no quiero y debo usar,
aunque no sepa.

1 comentario:

carlosasecas dijo...

Qué gusto encontrarle de nuevo, y más aún descubrir que ha escrito tanto desde entonces, pero no es la cantidad, sino la calidad: todo es de un peso y una sensibilidad agobiantes: se huele el aire que le rodea y se percibe el estremecimiento que pasó por su piel: qué gusto encontrar y que tu misma encontraras tu propia voz. Procuraré leerle más seguido, es decir, acompañarle en sus propias palabras. Abrazos fraternos y llenos de admiración. Suerte.
alguienomas.blogspot.com